Vino naranja · Maridajes

Qué comer con vino naranja.

El vino naranja suele funcionar mejor con comida que un blanco muy ligero no puede sostener: sal, grasa, especias y umami. Sus taninos suaves y su acidez hacen que sea uno de los vinos más flexibles para una mesa llena de platos distintos.

Reglas simples

Por qué funciona con comida

Umami con umami

Setas, soja, miso, queso curado, embutidos y algas se entienden muy bien con las notas salinas y herbales del vino naranja.

Tanino contra grasa

El contacto con pieles aporta agarre. Ese agarre limpia platos grasos como quesos cremosos, pollo asado, fritos o curry con ghee.

Acidez para refrescar

Aunque tenga textura, el vino naranja suele conservar buena acidez. Eso mantiene el paladar despierto durante comidas intensas.

Lo que sí

Platos que suelen funcionar

  • Quesos curados: manchego, comté, parmesano o gouda añejo
  • Sushi, sashimi, nori y platos con salsa de soja
  • Curry indio o tailandés, especialmente con especias cálidas
  • Setas, risotto, trufa y verduras asadas
  • Pollo asado, cerdo, cordero suave y embutidos
  • Comida coreana con fermentados, kimchi o barbacoa

Lo que evitaría

No todo necesita pieles

  • Postres muy dulces: el vino naranja normalmente no es dulce
  • Pescado muy delicado con estilos largos y tánicos
  • Ensaladas simples con vinagretas muy ácidas
  • Servirlo demasiado frío: pierde aromas y parece más duro